¿Sabías que pasamos en la cama casi un tercio de nuestra vida? Sin embargo, este descanso no solo se contabiliza en horas, sino en calidad. Invierte en tu salud eligiendo bien tu colchón y tu almohada.

 

La elección de un colchón está sujeta a una serie de aspectos objetivos, aunque también tiene parte de preferencias personales. Un colchón tiene que ser cómodo, ayudar a mantener la postura correcta y reducir la presión a la que están sometida a las partes del cuerpo en contacto con él.

 

En el mercado existen muchos tipos y diversas tecnologías, cada día más. Como señala la Asociación Española de la Cama (ASOCAMA), no existe un solo tipo de colchón válido para todas las personas. Hay que determinar cuál es el que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Para elegir el colchón, ten en cuenta...

  • El grado de firmeza: Debe adaptarse a las necesidades de cada persona. Lo ideal es que el colchón tenga una firmeza tal que tu columna vertebral mantenga una posición natural que no sea forzada, es decir, ni muy blando ni muy duro. En caso de que sufras algún tipo de lesión, debes comentarlo con el especialista. Te podrá aconsejar. Eso sí, destierra falso mitos como que las personas con lesiones de espalda necesitan un colchón duro.
  • Que sea homogéneo: También tiene que ser uniforme. Sin embargo, esto no quiere decir que no tenga ciertas zonas más reforzadas en cuanto a firmeza, sobre todo para la zona lumbar. Lo ideal es que el colchón proporcione apoyo en todas las zonas del cuerpo y no quede hundido por unas zonas y por otras no.
  • Su higiene: Debes mantener unas condiciones de humedad y temperatura. La ventilación interna del colchón facilita el mantenimiento de unas condiciones correctas a lo largo del tiempo. Es esencial que acudas a una tienda especializada y que te dejes asesorar por profesionales en la materia.
  • Los materiales: Todos los materiales que intervienen en la fabricación del colchón deben garantizar una transpiración correcta, desde el tejido hasta el núcleo del mismo. Además, son fundamentales los tratamientos antiácaros, bacterias y hongos que incorpore el producto. Cuidado si eres propenso a las alergias.
  • Su longitud: Lo más recomendable es que el colchón exceda de tu altura al menos en quince centímetros.
  • ¡Prúebalo antes!: Antes de llevártelo a casa es aconsejable que lo pruebes en la tienda. Si duermes con tu pareja, es bueno que os tumbéis los dos para tener en cuenta posibles descompensaciones en cuanto a peso y altura.